La "Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana", constituye por sí misma un alegato brillante y radical en favor de las reivindicaciones femeninas y una proclama auténtica de la universalización de los derechos humanos.

jueves, 15 de noviembre de 2018

NO, NO ME ARREPIENTO DE NADA

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EDITH GIOVANNA GASSION "EDIT PIAF"
NO, NO ME ARREPIENTO DE NADA
No! no me arrepiento de nada. Ni del bien que me han hecho, Ni del mal, Todo eso me da igual! No! no me arrepiento de nada. Todo está pagado, barrido, olvidado... Me importa un bledo el pasado! Con mis recuerdos, he encendido el fuego, mis penas, mis placeres… Ya no los necesito! Barrí todos los amores y todos sus temblores, los barrí para siempre, vuelvo a empezar de cero. No! no me arrepiento de nada. Porque mi vida, Porque mis alegrías, Hoy comienzan contigo

sábado, 10 de noviembre de 2018

HOMENAJE A LA GRAN VOZ CANARIA " MARIA MERIDA " , EN LA LAGUNA


Foto de Félix Miranda
Aquí la vemos acompañada de amigas, entre ellas Juana María Ortega, gran amiga de Doña María Merida


María Mérida (ValverdeIsla de El HierroIslas Canarias5 de junio de 1925) es una cantante española de folclore canario.​ Es una de las voces más representativas de la música canaria.

Hija del comerciante canario Ricardo Mérida y Adolfa Pérez, de pequeña le gustaba recorrer los senderos de su isla natal y cantar a los pies de los árboles.7
Recibe su primer galardón en un concurso de folías en 1937 con 12 años.
Se trasladará a vivir a Santa Cruz de Tenerife, donde aprenderá bailes regionales y será considerada como voz predilecta de la Masa Coral.
En 1946, a los 21 años, viaja a Madrid, donde obtuvo éxitos en los teatros Español y María Guerrero.​ Durante siete años canta para los emigrantes españoles en Latinoamérica a través de un programa de Radio Nacional de España que se grababa de madrugada. En esos años conocería a famosos artistas como Lola Flores y Ava Gadner. También colaboró con Radio Madrid y Radio Intercontinental. Estudió canto con Lola Rodríguez de Aragón, profesora del Conservatorio de Madrid, pero abandonó la carrera de cantante lírica (su registro era el de contralto dramática) para dedicarse al cancionero de su tierra natal.
En la década de 1950 el New York Times la calificó como una de las cuatro mejores voces del mundo, mientras que Le Figaro la denominó la "Edith Piaf canaria".
Formó parte del cuadro del bailarín El Greco con quien realizó numerosas giras. Fundó el Hogar Canario en Madrid y su primer grupo folclórico. María Mérida fue la primera mujer canaria en grabar un disco e hizo famoso el tema Palmero sube a la palma.
Pasó una larga temporada en Hollywood, donde hizo buenas migas con actores como Danny Kaye​ y Gilbert Roland. También intimó con la actriz Ruth Roman.1​ Entre sus amigos, también están presentes nombres como los de Miguel Aceves MejíasAmália RodriguesMaría Dolores Pradera y los fallecidos Alfredo Kraus y la soprano Victoria de los Ángeles.​
Mérida se incorporó en 1988, a los 63 años de edad, a los elencos de la Antología de la Zarzuela, dirigida por el desaparecido José Tamayo. Por este motivo, recibió en 2001 el "Premio Canarias".
En 2001 publica el disco Mi dulce Garoé,10​ grabado por la discográfica Discan y participado por el Grupo Bentayga, que recogería sus grandes éxitos como FolíasEn el puerto de La PalmaAy Santa CruzAy, mi dulce GaroéCasitas Blancas, entre otros.

Ha recibido honores y distinciones en todo el Archipiélago Canario y fuera de él.​ En abril de 2002 es nombrada "Hija Predilecta de la Isla de El Hierro" por el Cabildo de aquella isla,​ que será la máxima condecoración dentro del Reglamento Especial de Honores y Distinciones de la Institución y se le entrega el Garoé de Oro.​
En 2015 el Ayuntamiento de Teror la distingue como "Hija Adoptiva de la Villa", donde fue pregonera de la Fiesta del Pino 20 años antes.
En 2018 recibió el Premio Taburiente de la Fundación Diario de Avisos por su trayectoria artística







" DOS GRANDES DE LA PANTALLA " ....ENFRENTADAS



BETTY DAVIS Y JOAN CRAWFORD 
EN LA PELÍCULA (QUE FUE DE BABY JANE),

CUANDO JOAN LLEGO AL ESTUDIO PARA GRABAR, LLEVABA UNA BLUSA DE PUBLICIDAD DE COCA COLA , AL DÍA SIGUIENTE BETTY DAVIS APARECE CON UNA CAMISETA CON PUBLICIDAD DE PEPSI COLA.

HASTA AHÍ LLEGABA EL ENFRENTAMIENTO DE ESTAS DOS GRANDES ESTRELLAS....................



NEFERTITI ( FARAONA )

lunes, 22 de octubre de 2018

Santa Teresa Benedicta de la Cruz - Edith Stein



Edith Stein
Edith Stein, de nombre religioso santa Teresa Benedicta de la Cruz O. C. D., fue una filósofa, mística, religiosa carmelita, mártir y santa alemana de origen judío. Nació en el seno de una familia judía y pasó por una etapa de ateísmo. 
Fecha de nacimiento12 de octubre de 1891, Breslavia, Polonia
Festividad9 de agosto

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(Santa Teresa Benedicta de la Cruz; Breslau, 1891-Auschwitz, 1942) Filósofa y religiosa alemana de origen judío que fue víctima de la barbarie nazi, tras producir importantes obras teológicas. Perteneciente a una familia judía, se convirtió al catolicismo, adoptando el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz al tomar los hábitos, y descubrió a Tomás de Aquino, Duns Escoto y San Juan de la Cruz. Su obra filosófica constituye un nexo fundamental entre el cristianismo y la fenomenología de Husserl, de quien fue discípula. Su tesis El ser finito y el ser eterno, escrita en 1933, no fue publicada hasta 1950.
Hija de una familia hebrea practicante, fue educada según las tradiciones de su pueblo y su religión; no obstante, pronto perdió la fe de sus antepasados, a pesar de lo cual conservó un ideal moral intenso. Sedienta de verdad, se dedicó todavía muy joven a los estudios filosóficos. Frecuentó la Universidad de su ciudad natal y las de Gotinga y Friburgo de Brisgovia. En esta última fue discípula del filósofo Edmund Husserl, y luego de haberse graduado en filosofía (1916), auxiliar del mismo durante breve tiempo.
Tras la muerte de un colega suyo, Adolf Reinach, vivió en casa de su viuda y se encargó de la ordenación de los textos del difunto. Allí se relacionó por vez primera con un cristianismo vivo, en el seno de una familia duramente probada por el dolor. El contacto con Max Scheler y, finalmente, la lectura de la Vida de Santa Teresa de Ávila la ayudaron a convencerse de la verdad del catolicismo. El primer día del año 1922 recibió el bautismo y asumió el nombre de Theresia Hedwig.
Entre 1923 y 1931 enseñó en el Instituto de Santa Magdalena de Speyer, perteneciente a la orden dominicana, y vivió junto a las monjas como una de ellas. En 1932 fue llamada al Instituto Germánico de Pedagogía Científica de Münster. Su actividad pública, sin embargo, se vio bruscamente interrumpida por el principio de la persecución contra los judíos, circunstancia que Edith Stein consideró propicia para la realización de un sueño acariciado hacía ya largo tiempo y para ofrecerse a Dios por la salvación de su pueblo; y así pidió, con una humildad conmovedora, ser admitida en el convento de carmelitas de Köln-Lidenthal. En el acto de la toma de hábito (abril de 1934) le fue impuesto el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz.
Durante el período 1930-33 se había dedicado a los temas de pedagogía y formación femenina. Los textos de estos años, junto con un breve ensayo sobre Santa Isabel de Hungría, fueron reunidos en el volumen Formación y vocación de la mujer (1949). En el curso del primer año de vida carmelita escribió La oración de la Iglesia y El misterio de Navidad, dos interesantes opúsculos llenos de profundo y genuino sentimiento religioso. Luego, por consejo de sus superioras, compuso la monumental obra El ser finito y el ser eterno (1950), en la que examina todo lo creado e increado para llevar a cabo una síntesis entre Santo Tomás de Aquino y la filosofía moderna; en cuanto a esta última dio una preferencia singular a la ideología de la escuela fenomenológica de Husserl.



jueves, 16 de agosto de 2018

NOS DEJA UNA GRAN VOZ....ARETHA FRANKLIN




Nacida en Memphis, Estados Unidos, el 25 de Marzo de 1942, Aretha Franklin es considerada, con justicia, la mejor cantante de la historia,


Habrá para quienes esta designación suene exagerada, existiendo otras notables exponentes femeninas de la música, como Maria Callas, Barbra Streisand, Nina Simone, Gloria Gaynor, Edith Piaf, Celine Dion, Valeria Lynch, Ana Gabriel, Gloria Estefan, Dionne Warwick, Whitney Houston, Susan Boyle o Mirelle Mathieu, para nombrar a las principales, pero lo cierto que el estilo y talento de Franklin es insuperable. Ella es capaz de hacer cualquier cosa con su voz.
Gracias al soul y el gospel, se consolidó en los años '60 como una leyenda no solo del canto, sino también como muy influyente en la lucha antiracial que se vivía en esos días. Fue la primera mujer en ingresar al Salón de la Fama del Rock and Roll, en 1987. Hija de un predicador y una cantante de iglesia, confidentes de Martin Luther King, Aretha Franklin escuchaba de niña a Ella Fitzgerald y a los 14 años grabó por primera vez.
"A Song for You" ("Una Canción para Ti"), es una muestra de su estupenda manera de interpretar, desgajando sensualmente las notas de una balada soul, hasta convertirla en un prodigio, a veces susurrante, a veces potente. Fue compuesta por Leon Russell, e incluida en el álbum "Let me in your Life" (1974). Una verdadera obra maestra
Entre fines de los años '60 y el inicio del siglo XXI grabó varios discos que se vendieron por millones, cantó muchas veces en la Casa Blanca, se le ha reconocido como "Doctora en Música" por varias Universidades y ha recibido, increíblemente, 17 Premios Grammy por sus temas, y un Grammy Especial a su trayectoria.

viernes, 20 de julio de 2018

TU CANCION DE LA NOCHE, MADRE.....SILENCIO "se quedo muy sola con cinco medallas"



Silencio en la noche
ya todo esta en calma
el musculo duerme
la ambicion descansa......


VIDEO MUSICAL SILENCIO



Silencio en la noche
ya todo esta en calma 
el músculo duerme
la ambición descansa

Meciendo una cuna
una madre canta
un canto querido
que llega hasta el alma
porque en esa cuna 
esta su esperanza

Eran cinco hermanos
ella era una santa
eran cinco besos

de cada mañana

Rosaban muy tierno
las ebras de plata
de esa viejecita 
de canas muy blancas
Eran cinco hijos 
que al taller marchaban

Silencio en la noche
ya todo esta en calma
el músculo duerme
la ambición trabaja

Un clarín se oye
peligra la patria
y al grito de guerra
los hombres se matan
cubriendo de sangre
los campos de Francia

Hoy todo ha pasado
renacen las plantas
un himno a la vida
los arados cantan

Y la viejecita
de canas muy blancas
se quedo muy sola
con cinco medallas
que por cinco héroes
la premio la patria

Silencio en la noche
ya todo esta en calma
el músculo duerme
la ambición descansa

un coro lejano
de madres que cantan
mecen en sus cuna
nuevas esperanzas...

Silencio en la noche
Silencio en las almas


martes, 17 de julio de 2018

La heroína que salvó a 2.500 niños



La heroína que salvó a 2.500 niños
En plena II Guerra Mundial, durante la ocupación de Polonia, una mujer le plantó cara a los nazis y logró salvar a 2.500 niños judíos. Ni la Gestapo ni sus torturas consiguieron que Irena Sendler desvelara dónde estaban los pequeños. Hoy, vive en un asilo de Varsovia, donde recibe al periodista de Magazine.

Por Ignacio Temiño

La historia de Irena Sendler está repleta de heroísmo con proporciones casi míticas. Sin embargo, ha estado extraviada entre los pliegues del tiempo durante más de medio siglo. Desconocida y oculta de manera inexplicable para la mayoría de la gente, como un tesoro antiguo esperando a ser descubierto. Pero las luces de Hollywood se proponen ahora que todo el mundo conozca la vida de esta trabajadora social polaca, que durante la ocupación alemana de su país salvó la vida de 2.500 niños judíos, sacándolos a escondidas del gueto de Varsovia frente a las mismísimas narices de las tropas nazis.
Si tomamos como referencia La lista de Schindler, donde Steven Spielberg contó la vida de Oscar Schindler, el industrial alemán que evitó la muerte de 1.000 judíos en los campos de concentración, el éxito de la producción cinematográfica parece asegurado. El filme de Spielberg, aclamado por la crítica, consiguió siete Oscar en 1993.
Mientras la figura de Oscar Schindler era aclamada por medio mundo, Irena Sendler seguía siendo una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, ya que los años de oscurantismo comunista habían borrado su hazaña de los libros de historia oficiales. «Además, ella nunca contó a nadie nada de su vida durante la II Guerra Mundial, era muy discreta y se limitaba a hacer su trabajo y a ayudar a la gente», explica Anna Mieszkwoska, autora de la biografía de Irena, La madre de los niños del Holocausto.
Sin embargo, en 1999, su historia empezó a conocerse. Y fue, curiosamente, gracias a un grupo de alumnos de un instituto americano de Pittsburg (Kansas) y a su trabajo de final de curso sobre los héroes del Holocausto. En su investigación dieron con algunas referencias sobre Irena Sendler en revistas especializadas y con un dato asombroso: había salvado la vida de 2.500 niños. «¿Cómo es posible que apenas haya información sobre una persona así?», se preguntaron entonces los estudiantes, cuya curiosidad crecía según encontraban más datos y testimonios.
Pero la gran sorpresa llegó cuando, tras buscar el emplazamiento de la tumba de Irena, descubrieron que no existía porque ella aún vivía y, de hecho, todavía vive. Hoy es una anciana de 97 años que reside en un asilo del centro de Varsovia, en una habitación luminosa donde nunca faltan los ramos de flores y las tarjetas de agradecimiento, que llegan diariamente desde todo el mundo.
Secuelas de las torturas. «Tenga cuidado, el que visita a mi madre acaba llorando», me advierte con una sonrisa Janina, la hija de Irena, antes de que entre a saludar a su madre. Dejo mi ramo de flores junto a su mesita de noche y paso los primeros cinco minutos de mi vida junto a una heroína de carne y hueso. «Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía, nada más», dice irritada con un hilillo de voz que se escapa a través de la ventana. Irena apenas existe físicamente, lleva años encadenada a su silla de ruedas, en parte debido a las lesiones que arrastra tras las torturas a las que fue sometida por la Gestapo durante la guerra, cuando descubrieron que sacaba escondidos a niños judíos del gueto. «Le rompieron los pies y las piernas, pero no lograron que les revelase el paradero de los niños que había escondido ni la identidad de sus colaboradores», explica la biógrafa.
Irena Sendler fue siempre una mujer de gran coraje, muy influida por su padre, un médico rural que murió cuando ella tenía sólo 7 años. De él siempre recordaría dos reglas que siguió a rajatabla a lo largo de toda su vida. La primera: que a la gente se la divide entre buenos y malos sólo por sus actos, no por sus posesiones materiales; y la segunda: a ayudar siempre a quien lo necesitase.
Así la pequeña Irena se hizo mayor y comenzó a trabajar en los servicios sociales del ayuntamiento de Varsovia, al tiempo que se unía al Partido Socialista Polaco. Corrían los años 30 y destacaba en los proyectos de ayuda a pobres, huérfanos y ancianos. «Ella era de izquierdas, sí, pero de una izquierda que ya no existe, preocupada por las personas y por su bienestar», apunta su biógrafa, quien asegura que a pesar de ello siempre se situó bastante lejos de la política activa.
En 1939 Alemania invadió Polonia y el trabajo de Irena se hizo más necesario en los comedores sociales, donde también se entregaban ropas y dinero a las familias judías, inscribiéndolas con nombres católicos falsos para evitar las suspicacias de los soldados alemanes.
Pero todo cambió en 1942, cuando las deportaciones se hicieron más frecuentes y los nazis encerraron a todos los judíos de Varsovia, unos 400.000, en un área acotada de la ciudad y rodeada por un muro. El gueto fue la tumba para miles y miles de personas, que morían diariamente por inanición o enfermedades. Irena estaba horrorizada y, como muchos polacos, decidió que había que actuar para evitar la barbarie que asolaba las calles de la capital. Consiguió un pase del departamento de Control Epidemiológico de Varsovia para poder acceder al gueto de forma legal», explica Anna. Allí entraba diariamente a llevar comida y medicinas, «siempre portando un brazalete con una estrella de David como símbolo de solidaridad y para no llamar la atención de los nazis».
Una vez dentro, la joven trabajadora social entendió que el objetivo del gueto era la muerte de todos los judíos y que era urgente sacar al menos a los niños más pequeños para que tuviesen la oportunidad de sobrevivir. Fue así como comenzó a evacuarlos de todas las formas imaginables. Dentro de ataúdes, en cajas de herramientas, entre restos de basura, como enfermos de males muy contagiosos…, cualquier sistema era válido si conseguía sacar a los pequeños del infierno. Otra manera era a través de una iglesia con dos accesos, uno al gueto y otro secreto al exterior. Los niños entraban como judíos y salían al otro lado bendecidos como nuevos católicos.
La actividad de Irena era frenética, igual que el riesgo diario a ser descubierta por los soldados alemanes. «No hice todo lo que pude, podría haber hecho más, mucho más y haber salvado así a más niños», sigue lamentándose hoy día.
Separar a los hijos. Irena aún recuerda con amargura los momentos en que tenía que separar a los padres de los hijos. Sabían que nunca más se volverían a ver y la arrinconaban entonces con preguntas y deseos de condenado. «Por favor, asegúrame que vivirá, que tendrá un buen hogar», insistían las madres, presas de la desesperación entre los llantos de sus hijos. «Ella también era madre y sentía ese dolor tan profundo como si fuese suyo, de hecho todavía lo siente y sufre con esos recuerdos», afirma Anna Mieszkwoska.
Pero, ¿qué impulsaba a una joven madre como Irena a arriesgarse de esa manera? ¿Por qué lo hacía? «Se lo he preguntado cientos de veces. Ella simplemente lo hacía porque tiene un corazón inmenso, no hay nada más», explica su biógrafa, quien asegura que ni siquiera existían motivaciones políticas o religiosas.
Una vez fuera del horror, era necesario elaborar documentos falsos para los niños, darles nombres católicos y trasladarlos a un lugar seguro, normalmente monasterios y conventos, donde los religiosos siempre tenían las puertas abiertas para los niños del Gueto.
Irena apuntaba entonces en pedazos de papel las verdaderas identidades de los pequeños y sus nuevas ubicaciones, y luego enterraba las notas dentro de botes y frascos de conserva bajo un gran manzano en el jardín de su vecino, frente a los barracones de los soldados alemanes. Allí aguardó, sin que nadie lo sospechase, el pasado de los 2.500 niños de Gueto hasta que los nazis se marcharon.
Ni siquiera las torturas de la Gestapo lograron que revelase jamás el lugar en el que estaban ocultos ni las personas que colaboraban con ella. Tampoco los meses que pasó en la terrorífica prisión de Pawlak, bajo el atento cuidado de los carceleros alemanes, quebraron su silencio. No dijo ni una palabra cuando la condenaron a muerte, una sentencia que nunca se cumplió porque, camino del lugar de ejecución, el soldado la dejó escapar. La resistencia le había sobornado. No podían permitir que Irena muriese con el secreto de la ubicación de los niños. Así fue como pasó a la clandestinidad y, aunque oficialmente figuraba como ejecutada, en realidad permaneció escondida hasta el final de la guerra participando activamente en la resistencia.
Con el final del conflicto se desenterraron los 2.500 botes escondidos bajo el manzano, y los 2.500 niños rescatados del gueto recuperaron sus identidades olvidadas. La gran mayoría había perdido a sus padres, así que muchos fueron enviados con otros familiares o se quedaron con familias polacas, pero todos conservaron a lo largo de su vida un agradecimiento infinito a Irena Sendler. Tras los nazis llegó el comunismo y la aventura de Irena quedó olvidada entre las nuevas doctrinas. Ella, que ya tenía dos hijos, volvió a ser trabajadora social y a su vida tranquila, sólo truncada por las pintadas, en la puerta de su apartamento, en las que le acusaban con necedad de ser «amiga de los judíos» o la llamaban la «madre de judíos». Ella callaba y nunca contaba nada de su pasado «por una mezcla de modestia y de temor a que le pudiera acarrear algún problema, comenta su hija, Janina, quien asegura que aún hoy mantiene secretos y vive como si estuviese en medio de una oscura conspiración.
Cuando en 1999 los estudiantes de Kansas se toparon con su historia, se quedaron estupefactos. Estaban frente a una auténtica heroína prácticamente desconocida, así que decidieron escribir una obra de teatro sobre ella. Se escenificó en iglesias y salones sociales de la comarca, asombrando y emocionando a todos los que tuvieron la oportunidad de verla. Uno de estos asistentes fue un profesor judío quien, impresionado, ayudó a los escolares a cumplir su deseo: ir a verla a Varsovia y agradecerle lo que había hecho por la Humanidad. Les dio un cheque de 7.000 dólares y les hizo una petición: «Contadme todo con pelos y señales a vuestra vuelta».
A partir de ese momento los reconocimientos y las visitas fueron aumentando considerablemente. La llegada de periodistas extranjeros, los cumplidos oficiales, agradecimientos de todo el mundo, las visitas desde Hollywood y, finalmente, la nominación para el premio Nobel, propuesta hace unos meses por el presidente polaco Lech Kaczynski con el apoyo de la Organización de Supervivientes del Holocausto.
Mientras, todos se preguntan cómo es posible que esta historia haya permanecido tantos años en el olvido y oculta, pese a las veces que se ha tratado el tema del Holocausto y de las personas que lo protagonizaron. Incluso sus amigas le recriminaban que nunca les contara nada sobre su heroísmo y sus azañas de juventud. Sin embargo, ella sigue sonriendo en su silla de ruedas y enfadándose cuando alguien se atreve a decir que es una heroína. Porque Irena Sendler no es una heroína, sólo se limitó a cumplir con su deber.

jueves, 21 de junio de 2018

DIJE NO, CON PALABRAS, CON SEÑAS, CON LOS OJOS, CON MI EDAD, CON MI SITUACIÓN.....CON MI VIDA.



Violencia contra la Mujer

Eliminar esta violencia supone que a toda mujer en cualquier parte del mundo se le reconozca el derecho a la igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad que corresponde a todo ser humano. Para su eliminación es necesario suprimir todas las formas de discriminación. Discriminar es excluir. Es quitar a la mujer del lugar que le corresponde como ser humano, es prescindir de ella. Descartar, rechazar, negar la existencia de la mujer. La violencia contra la mujer viola los derechos humanos y las libertades fundamentales.

También se ejerce violencia cuando se limitan las ocasiones para lograr la igualdad jurídica, social, política y económica

viernes, 27 de abril de 2018

María Goretti (nació en Corinaldo, 16 de octubre de 1890 - murió asesinada




María Goretti


A los once años hizo su primera comunión haciéndose, desde entonces, el firme propósito de morir antes que cometer un pecado. En la misma finca donde vivía María trabajaba Alessandro Serenelli, de veinte años de edad, quien se enamoró de María. Serenelli, a causa de lecturas impuras, se dedicó a buscar a María haciéndole propuestas que la santa rechazaba haciendo que Serenelli se sintiera despreciado.

Vivió en el seno de una familia humilde y perdió a su padre el 6 de mayo de 1900 por causa de la malaria,2​ cuando ella tenía diez años. Como consecuencia de la muerte de su padre, la madre de María Goretti tuvo que trabajar dejando la casa y los hermanos menores a cargo de María quien realizaba sus obligaciones con alegría y cada semana asistía a clases de catecismo. Antes de que muriera su padre, ella siempre le preguntaba cuándo podría hacer su primera comunión y su padre le decía que cuando fuese voluntad de Dios, ya que ella siempre anhelaba hacer su primera comunión.María Goretti nació el 16 de octubre de 1890 en el pueblo de Corinaldo (Italia), en la provincia de Ancona. Hija de Luigi Goretti y Assunta Carlini, fue la tercera de siete hermanos (Tonino y Ángel nacieron antes que ella; la siguieron Alejandro, Mariano, Ersilia y Teresa).1​ La precariedad económica de sus padres motivó que tuvieran que emigrar en varias ocasiones, hasta asentarse, en régimen de colonato, en las cenagosas tierras de Ferriere di Conta.

El 5 de julio de 1902, mientras la familia de María y el padre de Alessandro trabajaban cosechando vegetales, la niña se quedó en casa cosiendo ropa y cuidando de su hermanita de dos años, Teresa. Alessandro, que se había cansado de los rechazos de María, la sorprendió e intentó abusar sexualmente de ella, pero María le opuso resistencia y trató de hacerlo razonar advirtiéndole a Serenelli que lo que pretendía era pecado y que no accedería a sus pretensiones, María al ver que Alessandro no entendía explicaciones, resignada y por último le menciona que prefería siempre morir antes de ofender a Dios.
Alessandro reaccionó a estas palabras con descontrol completo, desgarrándole el vestido y apuñalándola salvajemente once veces con una lima a la que había dado forma de cuchilla; cuando Alessandro vio a la malherida María tratando de arrastrarse hacia la puerta, la apuñaló en la espalda tres veces más y huyó. María quedó entonces definitivamente herida de muerte. En ese momento, el padre de Alessandro subió a la casa y la vio tendida en el suelo. Gritó a la mamá de María, diciendo que María había muerto. Fue llevada al hospital y murió al día siguiente.
El joven fue condenado a 30 años de prisión.